domingo, 31 de julio de 2011

Concentración

Hay momentos en los que es impostergable el deseo de levantarme de la silla, moverme, deshacer un poco la tensión que va amalgamando mi mente con un estadio desierto, seco, lleno de palabras estáticas. Es como si se tirara de la lengua o si se apretara hasta el extremo un nudo. Es batir de alas de un cuervo, el romper de la ola contra la roca que se desgasta pero resiste, es la pérdida de sensatez, cordura; es tranquilidad desquiciadora cuando la concentración llega a un grado de no retorno, y es cuando uno quiere huir de ese silencio concentrado, de ese agujero negro en donde se destruye el tiempo y el individuo. Es thanatos y eros, es lascivia por la siguiente línea, es éxtasis al conquistar la concentración deseada, y luego su renuncia. Es una muerte chiquita. Y de varias muertes está construida esta tesis que avanza, hace daño, crea incertidumbres, desmemoriza, pero empodera; crea instinto de supervivencia, salva y aniquila; es la tortura de la letra, el ahogamiento del ser, la responsabilidad irresponsable, la vida cancelada. Pero aún vivo. 

miércoles, 27 de julio de 2011

No tengo música

En estos momentos valoro mucho la libertad de no estar encadenada a una tesis, a una silla, a una mesa, a unas teclas. Ya quiero terminar todo esto para leer lo que yo quiera, sonreír cuando me apetezca, respirar con todos los alvéolos de mis pulmones, bailar, moverme cuando y donde quiera, ser feliz.
Nada. Esto que hago me hace feliz, es la verdad. Pero es una gran lección de que hay prioridades cuando uno es responsable, y mi prioridad es terminar, y pronto de ser posible. Ya es tarde, voy a dormir un poco. Mañana veré a mi tutor de tesis. Ya contaré.

domingo, 24 de julio de 2011

Ordenador

Mi ordenador dejó de funcionar. Fue una manera de pedir que parara para formatearlo a la voz de ya. No lo pude hacer, pero sí pasé toooodo a otro ordenador, así es que mañana no veré a mi tutor de tesis. Toda la tarde se fue en transferir la información para salvarla. Tuve que llamar a un técnico para que me guiara y así guardar mi tesis y otros proyectos largos y terminados que no estaban a salvo. Qué susto. Pero mañana espero llevar el ordenador y avanzar en el capítulo que debía entregar ese día. Lunes es festivo, así es que, si puedo, entregaré el miércoles dicho capítulo.

Lo de Amy, confirmado. Creo que ya lo asimilé. Ja.

sábado, 23 de julio de 2011

Adiós, Amy


Creí que el silencio de Amy Winehouse era el preámbulo de una vuelta enérgica a la vida pública. Creí que se estaba guardando, que se estaba curando, que estaba dejando pasar la edad, y que viniera otra más austera, más consciente, más analizada, más vívida y vivida. No fue así. Amy apostó a la oscuridad, al silencio, la intimidad, el descanso, el anonimato. Sólo en la muerte pudo encontrar la paz.

Que descanse, sí, en paz. Todos la recordaremos. En paz.

Pausa


En el fondo, quiero hacer una tesis para:
-conocer más a mi país
-para conocerme más como ciudadana de mi país
-para conocerme un poco más
-que la gente conozca mi país
-comprenda a mi país
-conozca la literatura de mi país
-aumente su propio acervo cultural
-incremente sus posibilidades de ser un mejor ser humano
-sea considerado con los demás
-haya entendimiento y paz entre los hombres, pero
en estos momentos,
el atentado contra ese hermoso país del norte,
hace que
              se
                    me
                           c
                             ai
                                  g
                                           
                                     a    toda la ilusión,
                                                                   todas la ganas  por hacer algo,
aunque sea una tesis.
Quiero:
-acostarme
-cubrir mi cabeza con la almohada
-no ver a nadie
-no hacer tesis
-ni nada que me haga tener ilusiones otra vez.
No hay nada más destructivo que a uno se le destruyan las ganas a causa de hechos inexplicables. ¿O hay alguna explicación para hacer daño al otro?
No debería.

Mi más sentido pésame...

miércoles, 20 de julio de 2011

Pause

Hoy no trabajé nada. Estuve solucionando otras cosas. Tuve poco tiempo de margen para 'calentar' el brazo y la mente para escribir algo de tesis. No me gusta dormirme con esa sensación de aridez. Mañana espero dedicar medio día a la lectura y la otra mitad a la escritura.
Me siento contenta, sin presión. Iré resolviendo cosas mientras voy redactando la tesis, no debo preocuparme por aquello que no he leído ni he escrito. Al paso.
El día ha estado agradable. Si todos los veranos fueran así, yo sería casi feliz, a menos que me cambiaran el Mediterráneo por el Pacífico. Y hablando cambiar, es posible que nos mudemos de casa. Tal vez eso vendría bien. Ya haría fotos a las nuevas vistas desde donde redacte la tesis. Por lo pronto, estoy feliz aquí, con libros, café, tés, lámparas cálidas e ilusión por ver el fin de esto, pues planes hay muchos; lo único que temo es las ganas que pueda tener cuando llegue a la meta. Después de que todo haya terminado, espero no perder la práctica, la memoria, el gusto por la investigación.
Bona nit.

martes, 19 de julio de 2011

En movimiento

Hoy termino mi día satisfecha. Ahora comprendo cuál es la dirección que debo seguir al redactar mi tesis. Antes de esta revelación, me complicaba mucho la vida al llenarme de información que al final no servía para mucho. Era como nadar contracorriente y aún así, avanzar, aunque a paso lentísimo. Hoy, sin yo quererlo, he escrito media página en una sentada. Sé que de ahora en adelante no deberé hacerme nudo el cerebro y centrarme en lo literario, en ser humilde buscadora de textos que traten únicamente el tema que me ocupa. No desearé ser más socióloga, ni psicóloga, ni antropóloga (bueno, esto último sí me apetecería...) y seré fiel a las letras. Seguiré la huella de mi tema como Columbo, detective humilde, atento y perseverante. Me rindo a la muerte. Sigo adelante. Me lleva de la mano. La cuido y la respeto. Nos acompañamos. Hasta que sea momento de separarnos. Ella tal vez sabe que ya estoy con ella. Tuvieron que pasar cinco capítulos para dejar que me acercara a ella, que la tocara. Nunca olvidaré su presencia honrada. Las gracias.
Hasta mañana.